Diadúmeno

Ιστορία της Τέχνης // Historia del Arte


18 jul 2010

"David" - Donatello






Donato di Niccolo di Betto Bardi, conocido como Donatello, realizó dos esculturas con el tema del “David”, una en mármol (esculpida entre 1408-1409) y esta otra en bronce esculpida alrededor de 1440, para la familia Medici, que actualmente se encuentra en el Museo del Bargello en Florencia.

El escultor nos representa al joven héroe bíblico concebido como si de una escultura del mundo griego se tratara, ya que lo muestra sin ropa, valorando el cuerpo desnudo como portador de belleza, concepto claramente clásico puesel tema no lo requiere, igual que la valoración de la belleza formal por encima de la temática, que en la Edad Media había quedado relegada al primar los valores expresivos sobre los externos, tratándose de una obra concebida también para el goce estético. Algunos autores ven en esta escultura una cierta evocación de la elegancia del gótico internacional unida a los nuevos valores estéticosdel mundo renacentista.

Esta obra constituye el primer desnudo de bulto redondo tras la desaparición del imperio romano. También es clásico el momento elegido para representarlo, ya que nos muestra al joven una vez que ha derrotado a su rival con la honda y le ha cortado la cabeza con su propia espada. Aparece relajado, sin tensión, dibujando un claro óvalo compositivo, cerrando las líneas con la espada apoyada en el suelo.

El modelo es claramente praxiteliano, tanto por el exagerado contraposto de su cuerpo como por el tratamiento anatómico blando, suave, casi femenino que caracterizaba la obra del maestro griego (particularmente evoca la estatua del “Apolo Sauróctonos”) y que Donatello representa en esta obra. Posee un ritmo suavemente ondulado, realzado por los brazos separados del cuerpo, uno sujetando la espada y el otro apoyado en el cuerpo, dando la sensación de relajación, de tranquilidad. La misma inflexión de las piernas evita cualquier tensión a la figura. Sólo la cabeza que está bajo el pie izquierdo del David nos recuerda lo ocurrido en el combate, así como una piedra que tiene el adolescente en su mano izquierda. David aparece representado con el pelo largo suelto, tocado por un sombrero (inspirado en los de paja de los campesinos de la Toscana) y calzado con una especie de sandalias que, junto con el sombrero rompen un poco el tratamientoformal de casi “sfumato” del cuerpo, contrastando plásticamente con él.

El tema del David es muy querido en el Renacimiento, ya que entre otras muchas lecturas, si se interpreta en clave neoplatónica hay que entenderlo como el triunfo de la inteligencia frente a la fuerza bruta representada por el gigante. Claro que hay autores que ven en esta representación una clara alusión a la victoria de Florencia sobre Milán al representar al joven vencedor ataviado con un sombrero típicamente florentino y al mostrar la espada de Goliat, que también simboliza a Milán. La inscripción que acompaña a la escultura refuerza esta tesis. Simboliza además perfectamente lo que significa el Renacimiento, es decir la reinterpretacióndel mundo clásico antiguo bajo un punto de vista cristiano.

Es una obra que influirá de igual manera a Miguel Ángel y a Bernini en el tema escogido, pero el escultor Donatello lo hace justo cuando ha vencido a Goliat, Miguel Ángel justo antes de la batalla y Bernini en la acción de lanzar la piedra de la honda.









Piero della Francesca
es un pintor de la Toscana, perteneciente a la segunda generación del Quatrocento italiano. Formado en Florencia y Siena, pronto entró en relación con la corte de Urbino y con su duque de entonces, Federico de Montefeltro, quien fue su mecenas principal, aunque también realizó trabajos en Roma y en otras ciudades italianas. Piero muestra su preocupación por la corriente científica y por ello sus cuerpos tienden a formas geometrizadas, la cabeza es una esfera, el torso tiende a ser un cilindro, etc. La geometrización la aplica también al paisaje. Sus figuras tienden a ser corpulentas, redondeadas y estáticas, como de movimientos congelados. Los paisajes están construidos con perspectiva.

Esta obra que se encuentra en la Galería Brera de Milán, llamada también por ello, "Pala Brera" es una de sus últimas realizaciones, pintada durante su senectud, cuando residía en la Corte de Urbino, antes de quedarse ciego (lo que le imposibilitó trabajar). Se conoce también como "Sacra Conversazione".

Se trata de un óleo que muestra un impresionante retrato del Duque de Urbino, ante la Virgen que sostiene al Niño, acompañada por una serie de personajes que describen un semicírculo en torno a ella. La escena tiene lugar en un interior arquitectónico, pues tras ellos hay un ábside formado por paneles de pórfido verde que sostienen una bóveda de cañón de casetones. En el arco de medio punto del fondo se adosa una monumental concha de mármol, seguramente símbolo del Bautismo, y por ello del nacimiento a la Fe. Un detalle enternecedor, por su misterio es el cascarón de huevo de avestruz que pende de un hilo en el centro del espacio. Exactamente sobre la cabeza de la Virgen. Pudiera ser el símbolo oriental de la Creación o el símbolo renacentista del espacio cerrado.
Federico de Montefeltro aparece en posición orante, ataviado con una reluciente armadura, con el rostro de perfil, mostrando solamente su lado izquierdo, ya que elDuque tenía el rostro desfigurado por un accidente sufrido en un torneo, por ello el pintor le oculta siempre el lado derecho. La Virgen se presenta sedente, hierática, con la barbilla puntiaguda, los ojos entornados y con las manos juntas en posición orante, sujetando sobre sus rodillas al Niño desnudo y dormido, quese encuentra en posición horizontal en una extraña postura, rompiendo la verticalidad de la composición. Detrás a la izquierda se han reconocido a los santos Bernardino deSiena, Juan Bautista, Jerónimo y a la derecha, a Francisco, Pedro mártir y Andrés.

Los personajes, pertenecientes a generaciones distintas parecen captados más allá del tiempo en una atmósfera de eternidad. Iluminados por una luz diáfana, intensa, limpia y clara, la misma que la del cielo de Italia, que define a las figuras sin marcarlas con ninguna sombra. Se observa claramente su tendencia a la simplificación y geometrización, con volúmenes simples, escaso movimiento, seriedad y estatismo.

Gran estudioso de la geometría y la perspectiva, muestra sus conocimientos sobre este tema en la realización del marco arquitectónico que encaja la escena. Es perfecta la minuciosidad con la que recrea todos los detalles, tanto en decorados, como en las telas, pliegues, joyas y objetos, lo que confiere a cada fragmento de la pintura una categoría en sí mismo.









Ante nosotros una obra pictórica de carácter religioso que pertenece a una serie de pinturas al fresco que realizó para la iglesia de la Arena de Padua, a la que pertenece esta escena. Esa capilla, fue mandada levantar por Arrigo Scrovegni, señor de Padua en el centro del anfiteatro de la ciudad, en memoria de los mártires allí sacrificados. Esta obra se llama "Llanto ante Cristo muerto" y fue realizada por el maestro pintor florentino, Giotto. Obras inportantes del autor son Regalo del manto al pobre, Sta. Clara llora la muerte de San Francisco, Huida a Egipto, Beso de Judas y Homenaje de un hombre sencillo, todas procedentes de la misma capilla.

En esta, la composición de las figuras se articula alrededor del cuerpo de Cristo muerto, ya descendido de la cruz, colocado en posición yacente, situado en el suelo, sostenido por su madre y las santas mujeres que lo encierran en un círculo formado por el volumen de los cuerpos. Las figuras situadas a la izquierda del espectador inclinan sus rostros para verle, mientras que los de la derecha (siempre desde le punto de vista del espectador), dos apóstoles dialogando, son los únicos personajes erguidos del conjunto.

En esta representación lo más importante es el sentimiento de las diversas personas que en ella aparecen. Se trata de un drama de amor en el que el dolor no tiene límites, no solo para los personajes del mundo terrenal, sino también para los ángeles que sobrevuelan la escena en pronunciados escorzos y manifiestan su dolor ante la muerte de Cristo mostrando variedad de demostraciones del mismo.

El pintor nos muestra sus manera de entender la pintura que rompe con algunos de los convencionalismos del estilo bizantino representado por su maestro Cimabue, tan convencional y estereotipado. Su dibujo es firme, delimitando los contornos y las formas, constituyendo una pintura eminentemente lineal. Da prioridad a la representación de la figura humana, siempre majestuosa y solemne. Las figuras son macizas, sólidas, incluso achaparradas, produciendo sensación de peso por su sentido plástico, ya que concibe las figuras en función de su masa. Años más tarde una serie de pintores entre los que se encuentran Masaccio y Miguel Ángel, retomarán este sentido plástico y volumétrico de la figura humana. Los nimbos dorados de algunos personajes los realiza en estuco, dotando así a las figuras de un mayor efecto plástico al añadirles un volumen real.

La escena se representa en un exterior, aunque esta valoración del paisaje y del espacio externo se hace como un telón de fondo más que como una verdadera representación del mismo. Mucho más efectivo para conseguir la sensación de espacio resulta la colocación de las figuras de las mujeres que están de espaldas al espectador. La luz uniforme contribuye a dotar a la escena de unidad, lo mismo que las miradas y las actitudes y gestos. Los colores son simples, sombreando ligeramente algunos de ellos para sugerir el volumen de los cuerpos.

Giotto fue uno de los iniciadores que contribuyeron a la creación del Renacimiento italiano. Este pintor no declinó sino hasta el gran auge del gótico, pero aún pasado éste, siguió influyendo e inspirando la obra de otros formidables artistas cómo Masaccio y Miguel Ángel.